Análisis cambiario | 13 de julio de 2026 Dólar en Chile: por qué se mantiene sobre $920 pese al fuerte […] Análisis cambiario | 13 de julio de 2026 El dólar comienza la semana cerca de $925, atrapado entre dos fuerzas contrapuestas: un precio del cobre históricamente alto que favorece al peso chileno y un escenario internacional marcado por inflación persistente, tasas elevadas y tensión geopolítica que continúa respaldando a la moneda estadounidense. El dólar observado se ubicó en $924,94 este lunes 13 de julio, después de una semana en la que el tipo de cambio llegó a acercarse a la zona de $936 y reaccionó con fuerza a las noticias provenientes de Estados Unidos y Medio Oriente. La cotización actual puede parecer elevada al considerar que el cobre se encuentra sobre US$6 por libra. Sin embargo, el comportamiento del dólar en Chile no depende únicamente del principal producto de exportación del país. En este momento, el mercado cambiario está siendo influido simultáneamente por el fortalecimiento global del dólar, las expectativas de tasas en Estados Unidos, el precio del petróleo, el riesgo geopolítico, la política monetaria chilena y los flujos de inversionistas extranjeros. El resultado es un tipo de cambio volátil, con movimientos rápidos dentro de un rango que por ahora tiene como referencias principales las zonas de $920 y $940. Durante junio, el dólar llegó a transarse por debajo de $900, apoyado por el fuerte precio del cobre y por una menor presión inicial de la moneda estadounidense a nivel global. Sin embargo, durante las últimas semanas el escenario cambió. El aumento del petróleo, la preocupación por la inflación estadounidense y las mayores probabilidades de que la Reserva Federal mantenga o eleve sus tasas impulsaron nuevamente al dólar. El movimiento llevó al tipo de cambio desde niveles inferiores a $900 hasta superar temporalmente los $930, mostrando que el peso chileno continúa siendo especialmente sensible a los cambios en las condiciones financieras internacionales. La corrección posterior hacia la zona de $925 no elimina esa presión, pero muestra que el mercado tampoco encuentra todavía fundamentos suficientes para consolidar un avance permanente sobre $940. El gráfico permite observar el cambio de tendencia experimentado durante las últimas semanas. Después de acercarse a niveles inferiores a $880 durante el primer semestre, el dólar recuperó terreno y volvió a instalarse sobre $920. La recuperación del dólar no responde a un deterioro aislado de la economía chilena. Es principalmente el resultado de un escenario internacional que ha favorecido a la moneda estadounidense y ha aumentado la demanda por activos considerados defensivos. Uno de los principales factores detrás del movimiento del tipo de cambio ha sido la recuperación internacional del dólar. La inflación estadounidense continúa sobre la meta de la Reserva Federal, mientras la economía mantiene un nivel de actividad suficientemente resistente como para reducir la necesidad de recortar las tasas de interés. Las minutas de la última reunión de la Fed mostraron una preocupación creciente por la persistencia de la inflación. Algunos integrantes incluso consideraron que podría ser necesario volver a elevar las tasas si las presiones de precios no disminuyen. Cuando el mercado espera tasas más elevadas en Estados Unidos, los bonos del Tesoro ofrecen una rentabilidad más atractiva y aumenta la demanda internacional por dólares. Este fenómeno suele presionar a las monedas emergentes, incluido el peso chileno, incluso cuando sus fundamentos locales no muestran un deterioro significativo. El precio del cobre cerró la última semana en US$6,08 por libra, acumulando un avance semanal de 0,83%. El promedio de 2026 se encuentra cerca de US$5,94 por libra, muy por encima de los niveles observados durante el año anterior. Un cobre elevado normalmente favorece al peso chileno porque mejora los ingresos por exportaciones, aumenta la entrada esperada de dólares al país y fortalece los términos de intercambio de Chile. El Banco Central también elevó su proyección para el precio promedio del cobre durante 2026 hasta US$5,8 por libra, apoyado por la transición energética, el gasto en infraestructura, la inversión tecnológica y la creciente demanda asociada a centros de datos. Este escenario ayuda a explicar por qué el dólar no ha logrado consolidarse muy por encima de $940, pese al fortalecimiento internacional de la moneda estadounidense. En otras palabras, el cobre está actuando como una fuerza estabilizadora. Sin su actual nivel de precios, probablemente la presión alcista sobre el tipo de cambio sería considerablemente mayor. La relación entre el cobre y el peso chileno sigue siendo relevante, pero no es automática ni permanente. En períodos normales, un aumento del cobre suele coincidir con una apreciación del peso y una caída del dólar. Sin embargo, durante episodios de incertidumbre global, las variables financieras pueden dominar temporalmente a los fundamentos comerciales. Actualmente existen al menos cuatro factores que están limitando el efecto positivo del cobre: Esto explica por qué el cobre puede permanecer sobre US$6 por libra mientras el dólar continúa transándose por encima de $920. Chile es exportador de cobre, pero depende ampliamente de la importación de petróleo y combustibles. Por esta razón, un aumento simultáneo del cobre y del petróleo genera efectos contrapuestos. El cobre mejora los ingresos externos del país, mientras el petróleo eleva el costo de las importaciones y aumenta las presiones inflacionarias. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz han vuelto a incorporar una prima geopolítica en el precio de la energía. Si el petróleo continúa subiendo, Chile necesitará destinar más dólares al pago de importaciones energéticas. Esto puede limitar la apreciación del peso y elevar el riesgo de que la inflación local permanezca sobre la meta durante más tiempo. El Banco Central de Chile mantiene actualmente la Tasa de Política Monetaria en 4,5%, mientras la inflación anual llegó a 4,3% en junio. La autoridad monetaria ha señalado que evaluará sus decisiones reunión a reunión, considerando especialmente la evolución del petróleo, la inflación y el conflicto en Medio Oriente. La próxima Reunión de Política Monetaria se realizará el 27 y 28 de julio. El mercado estará atento a cualquier señal relacionada con la trayectoria futura de las tasas. Si la Reserva Federal mantiene una política más restrictiva mientras el Banco Central de Chile comienza a reducir su tasa, la diferencia de rendimientos podría favorecer al dólar. En cambio, una postura más cautelosa del Banco Central chileno, junto con una moderación de la inflación estadounidense, podría disminuir esa presión. La Encuesta de Operadores Financieros publicada por el Banco Central a comienzos de julio mostraba una expectativa mediana de $920 para los siguientes siete días y de $910 para los siguientes 28 días. Estas estimaciones fueron realizadas antes de algunos de los últimos movimientos geopolíticos, por lo que deben entenderse como referencias y no como predicciones exactas. De todas formas, muestran que una parte importante del mercado considera que el nivel actual del dólar podría moderarse si disminuye la presión internacional. Para que esa caída se materialice, probablemente sería necesario observar una combinación de menor inflación estadounidense, reducción de las expectativas de alzas de tasas, estabilidad del petróleo y permanencia del cobre sobre niveles elevados. Desde una perspectiva de mercado, el dólar se encuentra dentro de una zona de definición. Los siguientes niveles pueden utilizarse como referencias aproximadas y no como garantías de movimiento. Es el soporte inmediato más relevante. Una permanencia sobre este nivel mantendría al dólar dentro de su rango actual y conservaría la presión de corto plazo sobre el peso. Una caída bajo $920 podría llevar al tipo de cambio hacia $910. Este nivel coincide con la expectativa a 28 días de la última Encuesta de Operadores Financieros. Representa una referencia psicológica y una zona en la que probablemente aumentaría la demanda de dólares por parte de importadores, empresas e inversionistas. Es la principal resistencia de corto plazo. El dólar necesitaría nuevos catalizadores internacionales para superar esta área de manera consistente. Un avance hacia estos niveles requeriría probablemente una nueva escalada geopolítica, un aumento importante del petróleo, una inflación estadounidense superior a lo previsto o un deterioro del apetito global por riesgo. Este escenario supone que el cobre se mantiene elevado, el petróleo no experimenta una nueva escalada y la Reserva Federal conserva un tono restrictivo, pero sin sorprender con un aumento inmediato de tasas. En este contexto, el tipo de cambio podría continuar fluctuando dentro de un rango amplio, reaccionando a cada dato de inflación y a las noticias provenientes de Medio Oriente. Para observar una apreciación adicional del peso sería necesario que la inflación estadounidense se modere, disminuyan las expectativas de alzas de tasas y el cobre se mantenga sobre niveles elevados. Una reducción de la tensión geopolítica y del precio del petróleo también favorecería este escenario. Este escenario podría materializarse ante una inflación estadounidense superior a la esperada, un mensaje más restrictivo de la Reserva Federal o una escalada que afecte el suministro internacional de petróleo. Una corrección importante del cobre también debilitaría al peso y aumentaría la probabilidad de que el dólar supere sus resistencias recientes. El dólar se mantiene cerca de $925 porque el mercado está equilibrando dos fuerzas muy distintas. Por un lado, el fuerte precio del cobre, la solidez de los términos de intercambio y las expectativas de una eventual normalización del escenario internacional favorecen al peso chileno. Por otro, la inflación estadounidense, las tasas elevadas, el aumento del petróleo y la incertidumbre geopolítica continúan respaldando al dólar. Mientras ninguna de estas fuerzas se imponga claramente, el escenario más probable es que el tipo de cambio permanezca volátil dentro de un rango relativamente amplio. Más que intentar anticipar un nivel exacto, los inversionistas deberían evaluar cuánto riesgo cambiario tienen en su patrimonio, qué parte de sus objetivos está denominada en dólares y si sus decisiones responden a una estrategia de largo plazo o solamente al movimiento reciente del mercado. (Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye una recomendación personalizada de inversión ni una oferta para comprar o vender instrumentos financieros. Toda decisión debe considerar los objetivos, horizonte y perfil de riesgo de cada inversionista.)
Dólar en Chile: por qué se mantiene sobre $920 pese al fuerte precio del cobre
Dólar en Chile: por qué se mantiene sobre $920 pese al fuerte precio del cobre
Un tipo de cambio presionado por fuerzas contrapuestas
El punto de partida: dólar cerca de $925
Evolución reciente del dólar frente al peso chileno

El dólar global vuelve a ganar protagonismo
El cobre continúa siendo el principal soporte del peso chileno
¿Por qué el cobre no ha logrado fortalecer más al peso?
El petróleo también presiona al peso chileno
La política monetaria chilena también influye
Qué espera actualmente el mercado
Niveles que conviene vigilar
Zona de $920
Zona de $910
Zona de $900
Zona de $935 a $940
Zona de $950 a $960
Tres escenarios para el dólar en Chile
Escenario base: dólar entre $915 y $940
Escenario favorable para el peso: dólar entre $900 y $915
Escenario de mayor presión: dólar entre $940 y $960
Conclusión
